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La carpa es un ciprínido de gran tamaño que a menudo supera los 700 mm
de longitud. La boca es terminal y protráctil, con cuatro barbillas sensoriales
situadas dos a cada lado de la boca. Los flancos de tonos dorados se oscurecen
hacia el dorso. La aleta dorsal es larga y, con un primer radio fuerte y
aserrado, es de color más oscuro que el del resto de las aletas. Tiene entre 33
y 40 escamas en la línea lateral.
El cultivo intensivo, que se ha venido realizando
desde tiempos inmemoriales, ha dado lugar al desarrollo de varias razas
seleccionadas hacia la consecución de un cuerpo más alto con menos escamas.
Aparecen así, la "carpa espejo" o "real", con pocas escamas
y muy grandes, y la "carpa cuero", con la piel más dura y sin apenas
escamas, quedando el nombre de "carpa común" para aquéllas que
presentan todo su cuerpo recubierto por escamas.
Hay que mencionar la existencia, bastante frecuente
en nuestros ríos, de un híbrido de carpa y pez rojo, la "carpa de
Kóllar" (Cyprinus carpio X Carassius auratus), mal llamada Cyprinus
skollari. Este híbrido se diferencia por tener características morfológicas y
merísticas intermedias entre ambos parentales: tamaño del cuerpo, número de
escamas de la línea lateral y número de barbillas (normalmente un único par).
Algunos aspectos de su biología se han estudiado en el embalse de Arrocampo, en
la cuenca del Tajo.
Prefiere aguas de curso lento o estancadas y con una
temperatura templada o cálida, siendo muy resistente a la escasez de oxígeno y
a la contaminación de las aguas.
Los machos maduran generalmente un año antes que las
hembras, estimándose que la carpa común alcanza la madurez sexual a los 3 años
de edad. El desove tiene lugar hacia finales de la primavera o principios del
verano en zonas inundadas con escasa profundidad y vegetación abundante a la
que se adhieren los huevos. Se calcula que el número de huevos por kilogramo de
peso oscila entre 100.000 y 200.000.
La alimentación puede considerarse omnívora (restos
vegetales, alevines de otros peces, etc.), pero basada en invertebrados
acuáticos de fondo.
Indígena
de Asia, es seguramente el pez que más traslados e introducciones ha sufrido.
Está presente en más de sesenta países diferentes de los cinco continentes. Fue
introducida en Europa por el Danubio hacia principios del siglo I, por los
romanos, y en España, durante la dinastía de los Hausburgo. Es muy abundante en
los embalses y en los tramos medios y bajos de los ríos con más caudal de la
mayor parte de las cuencas españolas.
Su pesca
Pesca a fondo, a la inglesa, en superficie, a la pasada, a mosca; prácticamente
se puede utilizar cualquier técnica para la captura de este ciprinido y en cada una de ellas se deberá utilizar el equipo y los cebos específicos. Ultimamente
la especialización que están adquiriendo los pescadores de carpa es tal que casi se les podría denominar "profesionales" de la pesca. Para los que
simplemente se dedican a salir con la única intención de pasar un rato agradable pescando, sin complicarse en exceso, decir que pueden tentar a este
pez a fondo con lombrices de tierra grandes, patata cocida, diferentes masillas y legumbres, con equipos robustos y líneas de gran resistencia debido
al gran tamaño que pueden alcanzar.
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